Las Exportaciones De Medellín

Desde que la ciudad quedó marcada bajo la pobre etiqueta de "la capital mundial del reggaetón" tras la quiebra económica de Puerto Rico, una isla que hasta hace una década cosechaba músicos que tocaban instrumentos y variaban desde salseros hasta metaleros, pasando por baladistas e insuperables compositores, las condiciones económicas de Medellín y el ecosistema musical se prestó para que evidentemente se fortaleciera el naciente gremio con la llegada de numerosos artistas, productores, promotores y estudios musicales del género a vivir en la ciudad.

 

A pesar del surgimiento de nuevos "talentos" urbanos que deben salir del país a desarrollar sus carreras tras firmar con sellos discográficos interesados hasta en el 100% de las ganancias de sus derechos, Medellín no sólo exporta, Malumas y Jei Bálvines.

Artistas realmente forjados en medio del duro negocio de la música como: "Puerto Candelaria" llevan décadas en giras, presentaciones y serios trabajos por fuera del país que sorprenden, primero que sean desconocidos y segundo, que pasen más tiempo girando en festivales que en casa.

Entiendo la buena intención y el cariño de Leila Cobo en Billboard, quien ha fomentado desde las páginas de la revista más importante de la industria musical las carreras de otros paisas como: Juanes y otros Colombianos como, Carlos Vives, Fonseca y Shakira; pero me encantaría invitarla alguna vez a la ciudad a que conozca procesos en los que los muchachos están formándose en música a partir de la disciplina de los instrumentos como la Red de Escuelas de Música, que cumplió 20 años y otros artistas como Crew Peligrosos se tomaron el Hip Hop en serio para representarnos desde la complejidad del ghetto/comuna.

El reggaetón solo ha fomentado en la ciudad la cultura del dinero fácil, la superficialidad de ser famosos instantáneamente, y se arraigó en las comunidades más pobres; arrodillándolos ante una limitación de las oportunidades, sin plan de vida, heredando la actitud postiza, prestada del rap que ya escuchamos; y la herencia de una apatía que en Puerto Rico llevó a lo muchachos a ver cómo el país fracasaba con los brazos cruzados y el brillo del "blim blim".

Medellín es mucho más, musicalmente que reggaetón para exportar.

 

Fuente : ElColombiano.com